lunes, octubre 31, 2005

De pureza, ideologías y galaxias




Será bueno mantenerse puro? Es acaso posible? Conservar una ideología pura es una utopía?. Del momento en que somos nosotros, los hombres y mujeres los que la ponemos en práctica, tarde o temprano digamos que se chacrea.


Vale la pena seguir un ideal que en la práctica se ensucia?

Últimamente los acontecimientos externos e internos me han llevado a pensar con bastante frecuencia en esa idea que es de todos: cómo hacer de este mundo un lugar mejor.

Pienso en tantos discursos que he oido, pienso en tantas fórmulas. ¿En qué topamos?

Mi respuesta termina siendo la más triste y a la vez la más esperanzadora: topamos en nosotros.

Es necesaria una revolución? Ciertamente que sí y con urgencia. Pero antes es necesario librar la revolución interna en cada uno de nosotros, para llevar a cabo la revolución del amor, la empatía y la compasión. Con estos elementos como nuestra bandera no podremos fallar.

El hombre es un lobo para el hombre alguien dijo por ahí y mientras eso siga siendo cierto, no me imagino ninguna revolución de la forma en que la sueño. Porque creo que si vamos a ser utópicos, soñadores, ilusos y cándidos, entonces a serlo con cuática y de una vez!

Cansado estoy de aquellos que creen tener la verdad y que hacen suya la lucha por los oprimidos, cuando su voz transmite venganza y resentimiento; su discurso, el objetivo del poder.

Ciertamente que el dios debe de entretenerse bastante con nuestros juegos.

Ciertamente que la mayoría del mundo se está ahogando en un vaso de agua en este momento.

Ciertamente necesitamos una revolución del espíritu, que no busque ese poder.

Será necesario acaso que de otras dimensiones envíen a otro adelantado?

La galaxia termina un ciclo y estoy espectante. Listo? En ningún caso.