lunes, octubre 31, 2005

De pureza, ideologías y galaxias




Será bueno mantenerse puro? Es acaso posible? Conservar una ideología pura es una utopía?. Del momento en que somos nosotros, los hombres y mujeres los que la ponemos en práctica, tarde o temprano digamos que se chacrea.


Vale la pena seguir un ideal que en la práctica se ensucia?

Últimamente los acontecimientos externos e internos me han llevado a pensar con bastante frecuencia en esa idea que es de todos: cómo hacer de este mundo un lugar mejor.

Pienso en tantos discursos que he oido, pienso en tantas fórmulas. ¿En qué topamos?

Mi respuesta termina siendo la más triste y a la vez la más esperanzadora: topamos en nosotros.

Es necesaria una revolución? Ciertamente que sí y con urgencia. Pero antes es necesario librar la revolución interna en cada uno de nosotros, para llevar a cabo la revolución del amor, la empatía y la compasión. Con estos elementos como nuestra bandera no podremos fallar.

El hombre es un lobo para el hombre alguien dijo por ahí y mientras eso siga siendo cierto, no me imagino ninguna revolución de la forma en que la sueño. Porque creo que si vamos a ser utópicos, soñadores, ilusos y cándidos, entonces a serlo con cuática y de una vez!

Cansado estoy de aquellos que creen tener la verdad y que hacen suya la lucha por los oprimidos, cuando su voz transmite venganza y resentimiento; su discurso, el objetivo del poder.

Ciertamente que el dios debe de entretenerse bastante con nuestros juegos.

Ciertamente que la mayoría del mundo se está ahogando en un vaso de agua en este momento.

Ciertamente necesitamos una revolución del espíritu, que no busque ese poder.

Será necesario acaso que de otras dimensiones envíen a otro adelantado?

La galaxia termina un ciclo y estoy espectante. Listo? En ningún caso.

martes, octubre 11, 2005

Aproximación al Amor II


Desintegración de la persistencia de la memoria (1952-1954)

Un segundo aporte a esta serie. Me asombro.


Timing Interpersonal

Me concedo el creer que sí he amado.

Por eso creo cierto también que eso no basta. Que más.

Conversando con un amiga sobre sus infortunios en estas tierras, llegamos a esa misma conclusión. En el fondo, ninguno de los dos – pese a considerar que sí lo habíamos hecho – ha logrado saborear ESE amor que me gustaría creer todos anhelamos.

Ese que intuimos al ver a esos viejitos de la mano por la plaza, dando testimonio con un beso, de que no estamos tan perdidos después de todo.

Y claro, el tiempo y el espacio son tan importantes, tanto que ni los consideramos siquiera.

Y es que yo no soy yo, sino yo aquí y ahora.
Y es así como nos juegan malas pasadas y se divierten y gozan. Por lo menos yo lo haría si fuera uno de ellos.

Sabiendo esto, solo espero llegar a tiempo al lugar donde te encuentres.




martes, octubre 04, 2005

Momentos gratos


Sauce llorón
Claude Oscar Monet
1918-19


Por un momento, sonrisas de niños me trasladaron al campo, la tierra, el barro, la cacería de gusanos, las persecuciones de pollos y chanchos, el aire tibio, los juegos, el estero, picadas de abejas.

Por un momento, sonrisas de niños me dieron esa paz, de ver al sauce llorar, del verano que recién comienza, del cielo verdaderamente estrellado.

Por un momento... tu sonrisa me hizo creer que estabas ahí.

domingo, octubre 02, 2005

De sueños, niños y hombres


Por mucho tiempo viví preguntandome hacia donde ir, cual era el camino. Marcado por Damian y ese mensaje que se me hizo tan marcado en la obra de Hesse: Encontrarse a uno mismo.

Y aquí estoy, igual que ayer preguntándome. Aunque no igual del todo, han pasado no pocos años. Hoy me encuentro más lejano a aquel niño que no quería ser hombre (pese a que jugaba a serlo, como cualquier niño), que era tirado por ambos mundos, aquel mundo fácil de la niñez, ese mundo de los sueños que por los cuales no era necesario luchar, a este otro mundo donde no nos queda más que hacerlos realidad.

No habría sido difícil renunciar a dar tal paso, de hecho me imagino que así es como debe vivir un número no despreciable de personas. Algo así como embotado en la matriz del consumismo, ese juguete nuevo que a los adultos les permite quedarse en aquella niñez de la que con algo de pena y nostalgia trato de escapar.
Y aquí estoy. Aún en medio de aquella lucha, pero más cerca de eso que no conozco y que anhelo. Porque no es mucho tiempo el que tenemos, y no es poco lo que podemos hacer, tantos sueños por los cuales luchar y hasta morir y hasta vivir.

Hoy sigo soñando como el niño que fui, ese niño que aun me habita y que muy probablemente nunca me abandone. Ese niño travieso que me invita a sus juegos nimios, a la cómoda seguridad del pecho. Y así como Harry con sus egoístas dos personajes, creo yo ir y venir entre el niño que con sus jueguetes sueña con ser hombre y el hombre que como un niño sueña y espera hacer valer su tiempo de paso por este purgatorio.

Hoy y cada vez más que antes, siento por momentos ese "uno mismo" y son solo esas sensaciones las que me han llevado a este punto final.